ADERNATS XAREL·LO VERMELL

Variedad recuperada, el Xarel·lo Vermell o Cartoixà de Marina

Como ya decíamos en nuestro post del Far del Sud, Tarragona es una zona de vino donde las haya. Y como en cualquier zona de tradición vinícola, está llena de tesoros en forma de variedades a punto de extinguirse pero que, con la ayuda inestimable de agricultores tercos que se niegan a perder sus tesoros, hoy podemos ir recuperando. Este es el caso del Xarel·lo Vermell (Xarel·lo rojo), conocido también como Cartoixà de Marina (cartujano de marina) o Pansa Rosada (pasa rosada), una variedad casi desaparecida y que afortunadamente, algunas bodegas se han liado la manta a la cabeza y lo están recuperando.

El Xarel·lo Vermell es una mutación de la variedad Xarel·lo (no sabemos cual apareció antes, si el rojo o el blanco), con una piel más gruesa que su variante blanca y, por lo tanto, con una maduración más lenta y una vendimia más tardía.

En este caso hablamos del Xarel·lo Vermell elaborado por el Celler Cooperatiu de Nulles (Adernats), una bodega que se ha empeñado en recuperar los vinos hechos con esta variedad a partir de una viña de cepas de más 80 años que ha sobrevivido en el municipio.

Evidentemente hablamos de un vino especial por la variedad, por la edad de las cepas y por como lo hacen, con una vendimia manual, ligera maceración con las pieles, que le aporta el colorete, y con una ligera crianza de 5 meses, la mitad en botas de roble francés y la otra mitad en depósitos de obra, unos días junto a sus lías.

El color ya es curioso, un tono cobre que puede recordar a algunos rosados franceses. Pero que el color no nos engañe, en cuanto lo hueles, te das cuenta de que es un Xarel·lo, con aromas de fruta blanca y de hueso, algo cítrico, recuerda al pomelo y con un fondo algo tostado y con recuerdos de frutos secos y bollería, vamos, que nos recuerda al cava pero sin burbujas. Y si los aromas definen y no defraudan, en boca se supera, con una acidez de lujo, un cuerpo notable para un blanco-rosado, un sabor intenso, especial, largo, con una agradable amargor y un final donde suelta fruta y, sobretodo, cítricos, bollería y tostados. Lo que sería un vinazo, pero de una variedad que le aporta un plus de exotismo y particularidad.

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