Homenaje a las gentes del Ebro, el Far del Sud Tinto

Para la mayoría de mortales, hablar de Tarragona es hablar de playa, ciudad romana y petroquímicas. Sinembargo, resulta que esta provincia, seguramente, es una de las zonas vitivinícolas más ricas que existe. Una zona en la que se hacen buenos vinos desde que los Romanos trajeron las primeras vides. Con 6 Denominaciones de Origen,
en esta tierra suerte tienen del mar, si no habría más vino que agua. Encontramos la D.O.Q. Priorat, la D.O. Montsant, parte de la D.O. Penedès, la D.O. Tarragona, la D.O. Conca de Barberà y la D.O. Terra Alta, además de producir bajo el paraguas de la D.O. Catalunya y la D.O. Cava,

Esta vez nos vamos a la Terra Alta de la mano de Sumarroca, una bodega del Penedès que se ha animado a hacer vinos por otros lares. La Terra Alta es una D.O. del sur de Tarragona, situada alrededor del río Ebro y en medio de Montañas. Una tierra llena de pequeños viñedos. Aquí, Sumarroca ha decidido dar un homenaje a la gente de estas tierras con un vino que refleja lo que es: una tierra de vientos, seca, dura, pero agradecida. El vino del que hablamos ha sido bautizado con el nombre del faro que se encuentra en el extremo del Delta del Ebro, en la llamada Isla de Buda, el “Far del Sud” (faro del sur), una insignia del territorio que ha parido este vino.

El Far del Sud tinto es un 100% Garnacha tinta, la variedad más mediterránea y más nuestra de las que existen, la variedad presente en prácticamente todas las D.O., especialmente en las de la mitad norte de la Península. La del Far del Sud es Garnacha de viñas viejas cultivadas en altura (400 m sobre el nivel del mar pero muy cerca de este). Sumarroca ha querido ofrecernos un vino sin artificios ni demasiadas manipulaciones. Al embotellarlo se mezcla 80% de vino joven con 20% de vino envejecido en botas de roble europeo durante 8 meses para afinar el conjunto, nada más…

Cuando sirves el Far del Sud tinto ya te das cuenta de que está hecho de Garnacha con su color rojo intenso. A la que metes la nariz en la copa, más Garnacha: fruta roja fresca, fruta negra y, si te entretienes un poquito más, los aromas de la fermentación, especias dulces y un ligero tostado del roble, si es que se está un poco entrenado… Al dar el primer sorbo, descubrimos un vino con una acidez de película, sabroso, con más cuerpo del que cabría esperar en un joven, un tanino amable y goloso y un sabor que se alarga en la boca. ¡Vamos! lo que es un vino bien hecho y bien acabado, un vino que puede con todo y a la vez es fino y delicado, un vino que da el pego con un pedazo de carne roja y que, a la vez, te acompaña un pescado al horno, un vino todo terreno…

Si te ha gustado el post, por favor, comparte

Un comentario en “Homenaje a las gentes del Ebro, el Far del Sud Tinto

Los comentarios están cerrados.