O Luar do Sil, Godello, la uva reina de Valdeorras

O Luar do Sil

El vino O Luar do Sil Godello es una elaboración de la familia Rodero Villa, los de la bodega Pago de los Capellanes. Después de pasarse un montón de años haciendo vinazos tintos en Pedrosa de Duero, decidieron que era el momento de hacer blancos a la altura de sus tintos. Para ello, buscaron una zona con tradición, variedades muy suyas y capaz de dar vinos complejos. Con esta, se encontraron en Seadur (Ourense), en medio de Galicia, dentro de la D.O. Valdeorras, una zona privilegiada bañada por el río Sil. Se trata de un lugar ideal para la viticultura y con una variedad autóctona muy suya y potente, la Godello.

Ya tenían lo que buscaban. Así que, después de analizarlo bien, se liaron la manta a la cabeza para montar una bodega en la zona. La llamaron “O Luar do Sil”, que vendría a traducirse en algo como “La luz de la luna en el Sil» (el río gallego que lleva el agua mientras el Miño se lleva la fama). Total, entre el terruño, la variedad y su oficio, esta familia ha parido un vinazo más, en este caso, blanco.

O Luar do Sil Godello es un blanco 100% Godello de la DO Valdeorras

La vinificación es sencilla. Recolectan la uva, en la bodega la bajan de temperatura, la dejan 4 horas macerando, prensan y directo al depósito a fermentar. Al terminar la fermentación, lo separan de las lías, lo dejan reposar un poco y a la botella. Con una vinificación así, te encuentras un blanco que puedes guardar uno o dos años sin que se estropee…

O Luar do Sil

El color és el de los Godellos, amarillo oro, subidito de tono. Al verterlo en la copa, empieza a soltar aromas que se mezclan entre fruta verde, flores y recuerdos tropicales. Tiene un toque bien afrutado, aunque nada, nada empalagoso, todo lo contrario.

En el primer sorbo, te das cuenta de lo bien hecho que está. Un vino que equilibra acidez y alcohol, con el dulzor justo para contrarrestar la acidez.
O Luar do Sil Godello tiene cierto cuerpo (nada común en un blanco tan joven). Además, transmite un tacto espectacular, sedoso y redondo. Tiene más volumen de lo que podríamos esperar. Y, al final, recuerdos de fruta, minerales y un paso largo y agradable.

En resumen, se han juntado “el hambre y las ganas de comer”. Una familia con muchos años haciendo vinazos y una tierra que hace un montón de años que da frutos espectaculares… ¡Lo recomendamos!

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