¿Es realmente necesario decantar el vino?

Motivos para decantar, o no, el vino

Partiendo del hecho que cada vino es distinto y que hay tantos tipos de vinos como vinos existen, generalizar es, en si mismo, un error. Es cierto que hay vinos que, por su elaboración o por el tiempo que llevan en botella, presentan ciertas características que dificultan su servicio y la apreciación que el consumidor pueda hacer de ellos, pero esto no significa necesariamente que haya que decantarlos.
¿Cuántas veces no hemos visto que, en un restaurante, al pedir un vino de más de X €uros, por sistema, nos obsequian con la parafernalia del decantado? ¿Es acertado? ¿Beneficia al vino? ¿Lo perjudica?
¿Para qué y por qué se decanta un vino?

Posos naturales en una copa de vino
Vino de la cosecha de 1974, muy viejo y delicado

Existen tres motivos principales por los que se decanta un vino:

  • 1- Para separar el vino de los sedimentos naturales que se originan en muchos vinos que no han sido filtrados y estabilizados o lo han sido muy poco. Como estos sedimentos, además de señal de calidad, pueden resultar molestos a la hora de apreciar y disfrutar un vino, decantar el vino es una solución para poder disfrutar del vino sin el engorro de los sedimentos, aunque si la botella se mueve lo mínimo imprescindible y ha sido conservada en la posición adecuada, se puede evitar que los sedimentos lleguen a la copa, con un poco de cuidado a la hora de verter el vino en la copa.
Decantación para separar sedimentos
  • 2- Aquellos vinos que llevan mucho tiempo embotellados, pueden presentar los llamados aromas de reducción, olores desagradables, producto de la evolución del vino en la botella, en ausencia de oxígeno y que con un poco de aireamiento (oxigenación) desaparecen. Si no tenemos el tiempo o la paciencia para esperar que el vino se oxigene en la copa y desaparezcan estos olores, decantar el vino acelerará este proceso, aunque si el vino es muy viejo o está muy al límite de su vida, este aireamiento puede matar definitivamente al vino y convertirlo en una bebida desagradable. En este caso nos encontramos con un arma de doble filo, con la que hay que tener mucho cuidado y ser muy conscientes del vino que vamos a decantar
Decantación para airear-oxigenar el vino
  • 3- El tercer motivo es, probablemente, el que más vinos hace decantar y no es más que la simple parafernalia. Imaginemos un vino tinto, con 6 meses de crianza en barrica y 6 meses en botella. Este es un vino que no ha tenido tiempo de “cerrarse”, un vino que, como mucho, necesita unos segundos de reposo en la copa para expresarse plenamente. Pero si el vino en cuestión tiene un precio de más de 35 €, por poner un precio, es muy posible que, en muchos sitios, nos lo decanten. En este caso, el vino no necesita este aporte extra de oxígeno y difícilmente haya podido precipitar muchos sedimentos, pero quedará muy bien a la vista de los otros comensales ver cómo te gastas un buen dinero en el vino…
Sommelier decantando un vino

Vistos los motivos, podemos repetir la pregunta, ¿es realmente necesario decantar un vino? Y la respuesta es rotundamente NO, aunque en muchos casos no significará ningún perjuicio para el vino, ni tampoco ningún beneficio. El único caso en el que debería de contemplarse la opción del decantado, atendiendo a razones puramente enológicas, sería en los casos en que el vino presenta una cantidad tan importante de sedimentos, que su servicio se hace muy difícil. En el resto de casos, lo que hace falta es tomarse su debido tiempo para disfrutar de esta bebida tan compleja, interesante y especial, y hacerlo con respeto y mimo hacia este producto, que es fruto de un trabajo laborioso y complejo del “hacedor” de vinos.

Dicho todo esto, que cada cual decida si quiere, o no, decantar su vino, pero es importante saber cuándo y por qué hacerlo, si es que finalmente nos decidimos a hacerlo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *