Salchichas de cerdo o pollo al Vino Blanco

Porque el vino también se come, recetas con vino:

Salchichas al vino blanco (para dos personas):

INGREDIENTES

  • 8 salchichas frescas de cerdo o pollo
  • 1 vaso de vino blanco (250 ml)
  • 1 cebolla mediana (unos 200 gramos)
  • 1 diente de ajo
  • 1 hoja de laurel
  • 1 vaso de caldo de pollo (250 ml)
  • 4 cucharadas de aceite de oliva (40 ml)
  • 1 cucharada pequeña de sal

En esta receta el vino es un elemento importante. Dependiendo del vino que escojamos, tendremos un resultado u otro. La carne de pollo o de cerdo, son carnes de sabor delicado y combinado con la cantidad de grasa que se utiliza para la cocción y en la elaboración de la carne, buenos retenedores del aroma. Deberemos escoger entre combinar sabores y aromas parecidos que resulten en un conjunto suave o, por lo contrario, en una combinación de sabor suave con un aroma más rompedor que de un contrapunto al plato.
Para esto, de entre todos los vinos blancos que podemos encontrar en www.wineisvino.com,  podemos elegir entre un vino blanco joven como un Sauvignon blanco joven y fresco que dejará aromas suaves y frutales. Si por lo contrario preferimos más contraste, podemos elegir un blanco fermentado en barrica y macerado sobre lías , un Mas Plantadeta Blanco Roble, consiguiendo un contraste entre sabor y aromas de crianza.

ELABORACIÓN

Para elaborar este plato necesitamos dos sartenes medianas o grandes.
Primero pelaremos y laminaremos el ajo. Seguidamente pelaremos y cortaremos a juliana la cebolla.
En una de las sartenes pondremos la mitad del aceite y cuando esté caliente, la cebolla, la hoja de laurel y un poco de sal. Pasados 5 minutos, añadiremos el ajo laminado y pocharemos todo junto.
Entre tanto, en la otra sartén coceremos las salchichas con el aceite restante a fuego medio, para que queden bien cocidas. Al final de las dos cocciones, subiremos el fuego para que tanto las salchichas como la cebolla cojan un poco de color, vigilando de no quemarlo.
Cuando la cebolla esté dorada al punto deseado, añadiremos las salchichas y el caldo caliente

Cuando la cebolla esté pochada sube el fuego de las dos sartenes. Queremos que la salchichas y la cebolla cojan un poco de color, pero con cuidado de no quemar la cebolla. Cuando la cebolla haya cogido un poquito de color le añadimos las salchichas y el vaso de caldo (si está caliente mejor) y dejamos cocer a fuego lento. En la sartén donde hemos cocido las salchichas, añadiremos el vino blanco y subiremos el fuego. Cuando el vino empiece a hervir, rascaremos el fondo de la sartén con una cuchara de madera para que todos los jugos de las salchichas se disuelvan en el vino (desglasaremos) y dejaremos hervir hasta que haya reducido a la mitad. Entonces, añadiremos el contenido de la segunda sartén a las salchichas, subiremos el fuego y dejaremos reducir hasta conseguir una salsa densa y de color dorado oscuro, momento en el que emplataremos.

PRESENTACIÓN

En un plato o en una fuente, pondremos primero las salchichas y cubriremos con la salsa densa que nos ha quedado e la sartén. Si se quiere, se puede añadir una línea de reducción de vinagre balsámico por encima, que dejará un sabor entre ácido y amargo que resultará un buen contrapunto.

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